Hay lugares que por alguna razón desconocida pasan desapercibidos para el viajero común y poca gente tiene puesto el foco en ellos. Este viaje por Gotemburgo y sus alrededores son la prueba más evidente de que poseer belleza no va de la mano con convertirse en un destino comercial y más que lamentarlo nos vamos a beneficiar de esa ausencia de turismo masivo y de vivir de primera mano la esencia real de un lugar cargado de magia y aún no explotado por el turismo de masas.

Ve preparando las maletas porque octubre está a la vuelta de la esquina y nos marchamos a La Suecia Azul. Azul por el mar del Norte, por los cielos infinitos, por los reflejos en los canales, por el granito pulido de la Costa de Bohuslän y por esa calma nórdica que parece teñirlo todo de añil.

Buscamos a 11 viajer@s que quieran unirse a esta aventura de autor y alternativa por el oeste de este país nórdico que está repleto de secretos, leyendas y lugares recónditos aún por descubrir.
Nuestra base será la vibrante y marinera ciudad de Gotemburgo, la segunda ciudad de Suecia, abierta al mar y orgullosa de su identidad portuaria.

En esta urbe elegante sin pretensiones pasearemos por sus grandes avenidas, como Kungsportsavenyn, y por sus plazas llenas de vida. Nos perderemos por el encantador barrio de Haga, con sus casitas de madera, sus calles adoquinadas sus tiendas independientes y sus cafés donde el tiempo parece haberse detenido.

Visitaremos dos de sus mercados más emblemáticos: el de Feskekörka, conocido como “La Iglesia del Pescado”, un templo neogótico dedicado al marisco más fresco.
Y el de Saluhallen, donde degustaremos productos locales en un ambiente tradicional y acogedor.

Llevaremos a cabo un crucero por sus canales, atravesando puentes bajos y contemplando la ciudad desde el agua, entendiendo por qué Gotemburgo vive de cara al mar.

Y sí, entraremos a pasear por el mítico parque de atracciones Liseberg o también conocido por el «Disneyland Escandinavo», que en octubre se viste de pre-Halloween. Calabazas, luces cálidas, y una atmósfera misteriosa que lo envuelve todo. La subida en las atracciones será voluntaria, lo importante será disfrutar del ambiente, del contraste entre diversión y estética nórdica otoñal.

La visita en barco en otra de las jornadas al archipiélago del sur será uno de los puntos más fuertes de nuestra expedición.
Visitaremos Styrsö y Brännö, islas donde no circulan coches y donde la vida fluye a otro ritmo.

Allí caminaremos por senderos costeros entre rocas de granito pulido, pequeñas casas de madera pintadas de blanco y rojo, embarcaderos silenciosos y faros que se pierden en el horizonte. Octubre nos regalará colores cálidos, aire fresco y una luz limpia capaz de convertir cada fotografía en postal.

El tercer día nos llevará a la Costa de Bohuslän, una franja costera de granito rosa, puertos pesqueros y pueblos con carácter propio. De entre sus inabarcables 8000 islas os hemos hecho una selección con los lugares que elevamos al top de nuestro ranking particular y que consideramos imperdibles.

En Smögen recorreremos su famoso e instagramable muelle de madera, el Smögenbryggan, lleno de casitas coloridas y ambiente marinero, que no en vano es uno de los lugares más fotogénicos del país.

En Fjällbacka, conocido por su conexión con la escritora Camilla Läckberg, subiremos al mirador de Vetteberget para contemplar el archipiélago desde lo alto. Un pequeño pueblo con gran magnetismo y de una innegable alma literaria.

En Marstrand, isla elegante y marinera, sentiremos la tradición náutica sueca y pasearemos frente a su fortaleza histórica y su puerto lleno de veleros.

Y para acabar, en Grebbestad, disfrutaremos de uno de los mejores mariscos del país, famoso por sus ostras y su ambiente tranquilo fuera de temporada alta.

Cada pueblo tiene su personalidad: sofisticado, literario, marinero o gastronómico pero todos comparten el mismo azul profundo.

Siendo fiel a nuestros principios, no podíamos dejar la naturaleza de lado y a esos agradecidos bloques de actividad física que dan el equilibrio perfecto que siempre buscamos a la hora de montar nuestras propuestas.
Para ello hemos incluido la Reserva Natural de Gullmarsskogen, uno de los bosques costeros más bellos del oeste sueco.

Aquí realizaremos la ruta a pie por el White Loop Trail, un sendero circular que transcurre por un bosque húmedo de pinos, abedules, robles, rocas, miradores y vistas sobre el Fiordo de Gullmarn. Caminaremos a ritmo tranquilo, disfrutando del silencio, del olor a tierra mojada y del crujido de las hojas bajo nuestros pies.

Será una caminata accesible, de sólo 8 km perfecta para conectar con el entorno y hacer grupo.
Pero la magia no acabará aquí y os tenemos reservadas varias visitas a lugares de cuento un poco más al norte de lo que nos hemos estado moviendo por ahora, más concretamente en el Condado de Västra Götaland.

La primera parada de este bloque será Fiskebäckskil, un pequeño pueblo construido a base de coloridas casitas de muñeca, estrechas calles y ambiente artístico. Aquí parece que el tiempo se ha detenido en este decorado de cuento que a tanto pintor y poeta ha inspirado.

El segundo alto en el camino lo realizaremos en Lysekil, situado frente al mar abierto, conocido por su alegre paseo marítimo y su conexión con el fiordo. Es un lugar perfecto para respirar profundamente y sentir el poder del Báltico occidental.

En algunas de sus terrazas nos sentaremos para degustar la sabrosa gastronomía local que va desde los irresistibles kanelbullar, u originarios rollos de canela que acompañaremos con café en una pausa “fika”.

Las clásicas albóndigas suecas con puré de patatas y salsa cremosa, los platos de pescado fresco y marisco del día, los arenques marinados, las contundentes sopas de pescado y las codiciadas gambas del Skagerrak entre otros apetecibles manjares.

Para bajar semejante ingesta calórica ha sido necesario incluir otra atractiva ruta de trekking en el programa, esta vez por la Reserva Natural de Brobacka, famosa por sus senderos entre bosque mixto, pasarelas de madera y lagos.

La realizaremos en la época del año en la que los países escandinavos lucen con un mayor esplendor. Sus colores otoñales convierten el paisaje en una paleta de ocres, dorados y verdes intensos. Caminaremos sin prisas, haciendo como siempre las paradas para hacer muchas fotos y montando picnics en lugares épicos que ya descubriréis.
